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INTENTAR SER ANONIMO
EN LA RED
Intentaré
explicarlo de forma sencilla.
Cuando te conectas a Internet
con tu módem, desde la intimidad
de tu casa, la compañía telefónica
registra que a tal hora has realizado
una llamada al número de tu ISP.
El ISP registra que el usuario
"fulanito" con password "xxxxxx"
ha conectado con su sistema, y
que se le ha asignado la dirección
IP xxx.xxx.xxx.xxx para esa conexión.
Esa dirección IP es única en el
mundo, y durante el tiempo que
dure tu conexión con el ISP sólo
tú la tienes asignada. Cuando
inicias tu navegador y tecleas
la dirección de una página web,
el servidor que te proporciona
la página registra que tu máquina,
con la IP que te ha asignado tu
ISP (te recuerdo que es única
en el mundo), ha solicitado a
tal hora una transferencia HTML
de tal y tal archivo. Cuando inicias
tu programa de mail y descargas
o envías correo, el servidor que
atiende tus peticiones registra
toda la operación tomando nota
de todos los datos, incluida tu
IP única en el mundo.
Si
asaltas un banco desde esa conexión
a Internet, en la intimidad de
tu casa, pensando que nadie te
ha visto, sería muy fácil seguir
la pista que ha dejado tu dirección
IP por el camino... servidor del
banco, ISP, compañía telefónica,
la puerta de tu casa.
Resumiendo...
si pretendes pasar desapercibido
en Internet, lo tienes claro.
Se
habla mucho de la "navegación
anónima" y del "anonimato de la
conexión". Por la propia naturaleza
de las comunicaciones en Internet,
el anonimato no puede existir
en el sentido estricto de la palabra.
Para que una comunicación pueda
realizarse satisfactoriamente
es necesario que los dos interlocutores
conozcan sus direcciones IP, y
cada una de esas direcciones sólo
puede pertenecer a un usuario
concreto en un momento dado. Precisamente
eso es lo que garantiza que la
información pueda cruzar el mundo
y llegar a su destino sin que
se pierda por el camino.
La
máquina que actúa como servidor
de una comunicación (de páginas
web, de correo, de IRC, etc.)
registrará la dirección IP de
todos los clientes a los que atienda.
Es imposible que atienda a un
cliente sin dirección IP. Y es
realmente difícil convencer a
esa máquina de que haga la vista
gorda y no apunte tu IP en su
registro.
A
la vista de esto parece casi imposible
moverse por Internet de forma
anónima. Pero, ¿qué pasaría si
convencieses a otra máquina para
que se conectase a ese servidor
en tu lugar?. Si encontraras una
máquina que aceptase el encargo
de pedir las páginas web por ti
sin decir que son para ti, y que
te las fuese pasando según las
fuese recibiendo, el servidor
de páginas web no tendría conocimiento
de tu dirección IP. Sólo sabría
de la dirección IP de esa otra
máquina, que a fin de cuentas
es la que se ha conectado con
él. Entonces registraría la dirección
IP de esa máquina en lugar de
la tuya y tú no constarías en
la lista de clientes de ese servidor.
En estas circunstancias el anonimato
empieza a parecer casi posible.
Esta
forma de moverse por Internet
es lo que se conoce como "navegación
anónima", y las máquinas que permiten
hacer esto son lo que se conoce
como "servidores PROXY anónimos
de uso público".
Efectivamente,
un servidor proxy no sólo es para
navegar de forma anónima. Explicado
de forma simple, un proxy es una
máquina (en realidad un programa)
que hace de transportista o intermediario
entre un lado y el otro de una
conexión. Por un lado está el
cliente haciendo solicitudes y
por el otro está el servidor respondiendo
a ellas. Por el proxy pasa todo
el tráfico de datos en ambos sentidos
y esto es lo que le permite hacer
prácticamente de todo con esos
datos.
Si
lo que se mueve son páginas web,
las podría modificar para añadir
publicidad, o quitarla. Podría
traducir el texto de un idioma
a otro. Podría filtrar determinados
contenidos no aptos para menores.
O podría guardar todo lo que recibe
del servidor para hacer un caché
y poder entregarlo más rápidamente
al próximo cliente que solicite
lo mismo. Y si lo que está moviendo
son archivos de una descarga solicitada
al pinchar en un enlace de una
página web podría pasar un antivirus
on-line, por poner unos ejemplos.
Y
además de todo esto, un proxy puede
hacer otra cosa muy interesante.
Puede impedir que el servidor al
que pretendemos conectarnos detecte
nuestra dirección IP (lo que nos
identifica de forma inequívoca),
con lo que conseguimos ese anonimato
que andábamos buscando.
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