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A la mayoría de los gobiernos no
les agrada que los ciudadanos usemos la
criptografía para comunicarnos.
Así, es delito en Francia, o es
considerada un arma de guerra con las
mismas restricciones que los misiles o
las bombas como en los Estados Unidos.
Otros países como el de los hijos
de la gran bretaña pretenden el
depósito obligatorio de las claves
privadas o la inclusión de una
puerta trasera, para poder fisgonear cuando
lo consideren oportuno.
Hay una cosa que has
de tener muy clara: Van a entrar en tu
ordenador. El intruso puede ser desde
un hacker hasta un espía, pasando
por tu competencia, un novato, un curioso,
un cracker, o cualquier persona u organización
a la que interese fisgonear en tu máquina.
No decimos nada acerca
del correo electrónico. Eso es
más fácil de hackear o sniffar
aún, pues cuando lo envías
en texto claro, como esto que estás
leyendo ahora mismo, es, por ponerte un
símil, como si enviaras una tarjeta
postal: ¡cualquiera puede leerlo!
Nuestra pregunta podria
definirse de la siguiente manera: si cuando
envías una carta, la metes en un
sobre, lo cierras e incluso a veces miras
al trasluz por si el sobre dejase entrever
o se adivinase su contenido, ¿porqué
no haces lo mismo con su equivalente digital:
el correo electrónico?.
Supongo que no te cabe
la más mínima duda que tu
proveedor local o nacional de acceso a
internet, puede leer todos tus mensajes.
Eso sin contar con cualquier persona que
haya accedido ilegalmente al servidor
de correo de tu proveedor. ¡Es más
fácil de lo que piensas!, y te
explico porqué: los proveedores
buscan facilidades para sus clientes,
por lo que dejan abiertos TODOS los servicios,
al objeto sus clientes no estén
llamando continuamente preguntando por
tal o cual configuración. ¿Quieres
una prueba?, haz un TELNET (c:\windows\telnet.exe)
al servidor de correo de tu proveedor
de acceso a internet, y verás lo
fácil que es conectarte con una
máquina ajena
Te recomiendo la utilización
de un programa de criptografía,
la mayoría en el idioma de los
hijos de la gran bretaña. De entre
ellos, elige alguno de los llamados de
criptografía de clave pública.
Ya sé que te has quedado igual,
pero yo tengo que decírtelo. Se
le llama así, porque tienes una
clave pública, que todo el mundo
debe conocer (algo así como tu
número de teléfono), con
perdón por la comparación,
y para ello existen servidores de depósito
de claves públicas, y, una clave
privada que sólo tú conoces,
y que sirve para desencriptar los mensajes
que te envíen.
Entre otras opciones
criptográficas, está la
encriptación tradicional de ficheros,
que impide a los curiosos el fisgonear
por tus archivos. Un ataque exitoso de
fuerza bruta contra una contraseña
fuerte en criptografía, es IMPOSIBLE.
Si eres abogado, médico,
comerciante, o simplemente mantienes una
base de datos de clientes, proveedores
o amigos, NECESITAS la criptografía.
Si tus datos se hacen públicos,
te recuerdo que la Agencia de Protección
de Datos, te puede sancionar con multas
que oscilan entre las 100.000 Pts. y los
100.000.000 Pts.
Son tres los servicios
que nos presta la criptografía:
.
Verifica que el mensaje ha sido firmado
por una determinada persona, y al firmarlo,
la certeza de que no ha sido alterado.
.
Garantiza al remitente que sólo
el destinatario podrá leer el mensaje.
.
Dado que la firma no sólo depende
de la identidad del remitente, sino que
también depende del contenido del
mensaje. Si éste es alterado, la
firma ya no es válida.
En cualquier caso, si
necesitas ayuda sobre criptografía,
sobre el procedimiento de obtención,
instalación y uso de certificados
digitales, o sobre cualquier tema relacionado
con la seguridad informática, envia
un mail a .
Aunque no trabajamos por nada pero en
cualquier caso siempre te saldrá
mas barato que una posible multa de la
Agencia de Protección de Datos.
Eso sin contar con el desprestigio que
supone el que se hagan públicos
los datos de tus clientes.
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